La empresa distribuida

El entorno es dinámico y las propias fuerzas del mercado ya se encargan de moldearlo. ¿Contratos indefinidos? Realmente solo existen para los funcionarios. En pleno siglo XXI la estructuras empresariales se vuelven menos rígidas que años atrás y empezamos a pasar del contrato laboral hacia el micro outsourcing. Pero a la vez se necesita rápidez en la toma de decisiones, sus desarrollos y que todas ellas sean impulsadas por personas con talento a unos costes accesibles, con la capacidad de crear organizaciones con la suficiente flexibilidad para incrementar el personal en tiempos buenos y recortarlo si vienen malos. En este sentido, cada vez importa menos la ubicación geográfica, y será más frecuente ver crecer en los próximos años la externalización de servicios a terceros países por parte de empresas españolas, de forma que ya no solo la producción industrial habrá emigrado, sino que ahora también y debido a la tecnología determinados servicios comenzarán de manera progresiva a prestarse desde diferentes países que permitan lograr las premisas anteriores, a la vez que se mantiene el mismo nivel de calidad, sino mejor, porque es increíble el entusiasmo y las ganas de trabajar que personas de países en desarrollo disponen frente a una adormecida masa laboral crecida en el estado de bienestar (parte de ella sin estudios especializados o experiencia para nuevos empleos que surgen al calor de la nueva economía), sujeta a la comodidad de las exigencias sindicales y los beneficios conseguidos, que no atiende a criterios de productividad y eficiencia, sino al encarecimiento anual de costes, sean vacas flacas o gordas.

Masa laboral empujada por sindicatos hipócritas, como se ha desmostrado estos años, que en realidad mucho exigen pero poco hacen para que los empleados no pasen a desempleados cuando vienen turbulencias, ni tampoco son capaces de lograr algo tan básico como sería facilitar el camino para recuperarlos al mercado laboral, sino que únicamente viven para sustentar su propio modelo y estructura de poder.

Así que tras esta reflexión sobre pasado, presente y lo que es una tendencia inevitable, animo tanto a empleadores como empleados (futuros micro empresarios) a abrir la mente y que dejen de pensar que la compentencia o el desarrollo a nivel servicios es a nivel local, pues a mi parecer es un error porque aunque el mundo sea muy grande y algunos servicios se elijan y presten por proximidad, gracias a Internet y al avance costante de la tecnología, las distancias se acortan brutalmente. Y hoy, ya es una realidad poder encontrar empleados de cualquier parte mundo que presten sus servicios a través de Internet sin necesidad de vivir en grandes capitales, e igualmente para empleados la desventaja creciente es posible convertirla en oportunidad, porque ahora mismo tienen la posibilidad más que nunca de lograr trabajos que antes no serían posibles, a través de páginas web de ofertas de proyectos para autónomos como profesionales independientes o con el propio dinamismo de cada cual en la red…

El entorno varía muy rápido, sí, pero es cuestión que moverse con él. Por lo que no te lo pienses más, tanto si estás parado o en activo, medita desde hoy mismo la posibilidad de desarrollar tu propia oferta de servicios externalizada, desarrolla tu marca personal .

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