¿Buscas obtener más ingresos con tu web? Del Marketing de Afiliación al Ecommerce

Buenas, para este artículo del blog cuento con la colaboración de Roger Navarro, CEO de la Agencia de publicidad ANC Comunicación Publicitaria de Barcelona, y responsable de temas sobre Marketing de afiliación, ecommerce y SEO, espero que os guste!

Hoy en día, donde la palabra emprendedor toma diferentes matices según la boca por donde sale, deberíamos aprender a definir diferentes conceptos sobre el trabajo que realizan los demás para adaptarlos a un vocabulario más preciso y menos ambicioso. Por definición “emprendedor” (en el ámbito empresarial) viene a ser la persona que se atreve a emprender una acción cuanto menos arriesgada dentro del mundo de los negocios, anteponiendo su propio capital (o el de terceros) a una idea a veces poco madurada.

Gracias a Internet y a lo que hace 10 años denominábamos “las nuevas tecnologías” es mucho más sencillo iniciar un proyecto sin apenas tener conocimientos empresariales que antes. Si algo tiene precisamente Internet es que a través del simple uso o navegación te ofrece la oportunidad de ser autodidacta en cualquier materia que se te antoje. El autoaprendizaje es algo inherente al ser humano (y al resto de animales) y queda latente en internet. Con esto quiero decir que cualquier persona tiene la capacidad suficiente para convertirse en emprendedor por voluntad propia. Lo que es evidente es que el triunfo personal vendrá del absoluto rigor con que uno se tome su propia experiencia conjugada con la utilidad del servicio que ofrece y con el factor oportunista (suerte).

Partiendo de la base que el marketing de afiliación necesita de unos publishers que promocionen y vendan sus productos online a cambio de una comisión (a través de agencias y plataformas de afiliación), y que dichos publishers necesitan de webs, blogs y/o redes sociales para llevar a cabo sus acciones de venta, vemos que se abre ante nosotros un gran campo de oportunidades en cuanto a empleo y negocio se refiere.

Desgraciadamente la situación de crisis mundial ha arrastrado a mucha gente a perder su empleo, y desgraciadamente cada vez es más usual tener conversaciones con gente que no encuentra trabajo y está en una situación muy delicada. Siempre suelo decirles algo que debería cambiar su enfoque: “si estás en paro tienes 14 horas al día libres para aprender a ganar dinero por Internet”. Y precisamente el marketing de afiliación es uno de los pilares sobre los que puede o podría sustentarse dicho aprendizaje. La respuesta suele ser: “no tengo ni idea de Internet, no se hacer webs, etc etc…”. Pero ese argumento ya no es válido. Las herramientas que se ponen a nuestra disposición gratuitamente para la realización de páginas web, blogs, etc es casi infinita (wordpress, joomla, blogger, etc) y no se necesita ser un crack de la informática para desarrollar un sitio en 15 minutos. A partir de la creación del sitio web volvemos al punto del auto aprendizaje.

El marketing de afiliación (al igual que otras técnicas para la venta enfocada al marketing de contenidos) es una herramienta poderosa para ganar dinero sin riesgos. ¿Sin riesgos? Bueno, los que nos dedicamos a este tema desde hace muchos años sabemos que dicha afirmación no es del todo cierta. Últimamente muchas plataformas están desapareciendo del mapa dejando a sus publishers sin cobrar, otras se las ven y se las desean para pagar (provocando retrasos) y otras muchas afeitan comisiones indiscriminadamente para cuadrar las cuentas con el anunciante. Es evidente que si nuestros esfuerzos se centran en el desarrollo de una web con contenido posicionado con SEO lo único que vamos a perder son horas de trabajo (que el tiempo también es dinero, ojo), pero el que arriesga capital jugando a la ruleta de Adwords, Facebook Ads, etc mediante pago PPC ya lo tiene un poco más crudo. (Recuerdo el caso de un afiliado con un anunciante de primera línea y una de las plataformas más importantes que generó un ROI más de 14000 euros en leads en menos de un mes, evidentemente la inversión fue también proporcional y creo que en este caso fueron 6000 euros en Google Adwords. El anunciante se negó a pagar y la plataforma hizo oídos sordos hasta que el afiliado publicó el caso en una web. Dos días después llegaron al acuerdo de que el anunciante pagaría sólo la inversión.).

En este caso el publisher queda totalmente indefenso porque la plataforma jamás en la vida (sólo hay que ver referencias en foros y blogs especializados como www.rentabilizadores.com) se pondrá de parte del publisher.

 ¿Cuántas veces nos ha dado la impresión de que el tracking no funciona? ¿Por qué las estadísticas de servidor o analytics jamás coinciden con el seguimiento que hacemos del ROI en semejantes condiciones y periodos de tiempo? Pero desafortunadamente todos los que nos dedicamos o nos hemos dedicado al marketing de afiliación conocemos las reglas que nos imponen las plataformas dictatorialmente: lo tomas o lo dejas.

Hablando sobre marketing de afiliación siempre cuento una anécdota que me contó cierto personaje sobre su propia experiencia: “el primer mes gané 300 euros, el segundo mes 4000, el tercer mes 10.000 euros y el cuarto mes mandé a mi jefe a freir espárragos”. Esta anécdota puede incluso aplicarse al auto aprendizaje del que hablábamos unas líneas más arriba. En marketing de afiliación no hay nada escrito, hay que encontrar el nicho y empezar a generar contenido enfocado a ventas.

 Una vez has encontrado tu nicho y estás empezando a facturar como autónomo (o emprendedor si queréis que os llamen así) viene otro problema: Hacienda. Tus ingresos son netos. ¿Qué puedes desgravar? ¿el servidor, el nombre de dominio y el ordenador con el que trabajas? Si estamos hablando de un publisher profesional del montón estarás generando entre 3000 y 10.000 euros al mes netos. Ese dinero viene de unas comisiones que van desde el 4 al 10% sobre ventas de un tercero. O sea, que si estamos hablando de  2500 euros en comisiones al 5% significa que estás vendiendo productos por valor aproximado de 50.000 euros (si tenemos en cuenta que el porcentaje se ve incrementado por leads que no son ventas o por remuneración de clicks, etc podemos establecer que el valor real de productos vendidos sea la mitad). Si eres capaz de vender 25.000 euros en internet en productos que no son tuyos por una comisión que no será mayor del 10%, la pregunta que deberíamos hacernos todos es ¿por qué no vender yo mismo dichos productos y quedarme con el beneficio con el que trabajan agencias y clientes?

Montar un ecommerce hoy en día es sencillo, igual de sencillo que (como decíamos antes) montar un wordpress o un joomla, en este caso existen herramientas gratuitas o profesionales que te ayudarán a tener tu tienda online lista en 20 minutos. Y si no sabes programar tu propia pasarela puedes contratar los servicios de un profesional que te lo haga por un máximo de 300 euros. ¿Qué son 300 euros de inversión frente a los beneficios que estás obteniendo del marketing de afiliación?

Con un ecommerce en marcha tendrás dos frentes de actividad. Si eres capaz de mantener tu negocio dentro del marketing de afiliación en piloto automático podrás centrarte en trabajar tu tienda online y re-invertir los beneficios en stock para dicha tienda. El stock es quizás el tema más comprometido dentro del ecommerce, si la cosa no funciona tendrás que darle salida de alguna manera (además de que te ocupará un espacio físico del que a lo mejor no dispones). Pero frente a esto tienes otra opción: el dropshipping.

El dropshipping es algo que se utiliza mucho en Estados Unidos y que aquí se va imponiendo poco a poco. Se trata sencillamente de ofrecer en tu plataforma online ecommerce productos de tu proveedor sin almacenar el stock en tu casa. Para que nos entendamos a modo práctico:

  1. Mi tienda vende Ipads
  2. El usuario compra un Ipad en mi tienda
  3. Envío un email al proveedor de Ipads indicándole el modelo y dirección de entrega
  4. El proveedor envía directamente al usuario dicho Ipad

Este modelo de negocio es válido a nivel internacional (hay muchos proveedores en China dispuestos a jugar siguiendo estas reglas de juego) o a nivel local (¿quien no tiene un amigo empresario que fabrica, vende o distribuye algún producto?).

Evidentemente tener un ecommerce no es la panacea mundial, todos los modelos de negocio tienen sus pros y sus contras, pero siempre deberemos contrastar si los beneficios son superiores o no a las desventajas.

En el caso del marketing de afiliación podemos enfrentarnos a impagos, retrasos en el pago, finalización de programas que sustentaban la base de nuestro negocio, cancelaciones de comisiones arbitrarias y falta de comunicación entre affiliate managers y nuestra persona que acaben generando desconfianza.

Por otro lado en el caso de un ecommerce nos enfrentaremos a pagos de mercancía con tarjetas de crédito robadas, intentos de estafa, intentos de hackeo del servidor para hacerse con la BBDD, pérdida de envíos por parte de mensajeros, acumulación de stock y un modelo de negocio un poco esclavo.

Con el dinero que generas mediante el marketing de afiliación ¿no vale la pena re-invertir tus beneficios de un mes para ver si eres capaz de vender directamente si intermediarios? ¿Qué opináis vosotros?

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