Hace unas semanitas una super reconocida  marca en su sector me pidió un briefing para una campaña de publicidad en Internet.

Yo todo ilusionado pensé que solo con que este proyecto que duraba un mes y medio y sumaba varias decenas de miles de euros ya tenía la S.L en marcha… así que me curré un proyectazo en 3 días dándole vueltas a cómo tendría que ser la apuesta de esta importante empresa en Internet.

Presenté mi idea en competencia con otras dos agencias de comunicación más, no se cuáles todavía, pero vamos que como de costumbre no tenían ni idea de Internet y sugerían al anunciante un “viral” (= tirar el dinero a la basura y provocar una decepción tal en el anunciante que difícilmente volviese a creer en Internet como medio para promocionar sus productos).

Al final después de unos cuantos largos días de intriga esperando saber que había pasado con las ideas presentadas recibo esta respuesta:

“A título informativo, las otras dos propuestas recibidas estaban basadas en el envío de una e-card animada y en envío de un vídeo rodado ad-hoc para conseguir el efecto viral.

La acción de apoyo que planteabas basada en el juego era correcta pero entendemos que antes de este tipo de acciones sería conveniente empezar construyendo la marca en la web con un enfoque más estratégico.

Por lo tanto, abandonamos la idea de una acción viral a desarrollar en “XXX Mes” en beneficio de una construcción estratégica de “XXX Empresa” en Internet a partir de este momento y con un marco temporal de 1 a 2 años. Es decir, empezar la casa por los cimientos y no por el tejado.

En este sentido, de las opciones planteadas por las agencias, tu propuesta fue la única que dio un paso más allá en cuanto al marco temporal, más allá de un mero apoyo táctico en “XXX Mes”, lo cual valoro muy positivamente.

Espero que entiendas que este importante cambio de orientación a nuestra presencia en Internet es el causante del retraso en mi respuesta, ya que queríamos estar completamente seguros de nuestras acciones en este medio.”

Vamos que yo solico con mis 22 años y sin el respaldo de una “gran marca internacional” como agencia, he estado a puntito de llevarme una gran cuenta de publicidad.

Así que nada cuando se pase esta semana, reflexionaré tranquilamente varios asuntos y llamaré al responsable de marketing a ver si le interesa  o no contratar unas cuantas horas de mis servicios de Consultoria estrátegica de marketing en Internet”