Negociaciacion indirecta se trata de una anécdota que bien podría haber llamado “presión indirecta”.
1. Decirselo directamente.
2. Que se entere a través de un familiar o amigo muy cercano.
3. Crear actos que reflejen circunstancias.
Por ejemplo:
Se compran una serie de entradas que las pagan entre tres personas, se reparten y se dejan a deber por los allí no concurridos. Ok, Ok, todos de acuerdo.
Va pasando el tiempo y como todos no se ven. Surgen las inquietudes debido a que un “fiador” necesita el dinero (no sabemos para qué pero lo necesita con prontitud) y este no sabe cómo trasmitirle el mensaje a su deudor, ya que el fiador se trata de una persona reservaba y guarda miedo en quedar mal con la persona a la que fía.
Así que se inquieta todavía más y lo acaba trasmitiendo a un amigo de confianza cercano al deudor. Se dan las conexiones y se establece una “lucha de clases” balanceando el poder de mercado (respeto, credibilidad, solvencia, …) de cada una de las partes.
De repente, surgen mediadores y telefonos rotos para finalmente llevar el mensaje (más o menos trastocado) al deudor.
En el paso 2, entran las variables del deudor como estado de ánimo, forma y momento de recibir la información, situación financiera, tiempo…
¿Cómo reaccionará el deudor? Ufff pues como os imagináis de muchas formas.
Pero lo que con toda seguridad se preguntará es “por qué no me habrá llamado directamente” y otras dudas más sobre la confianza del fiador.
Por consiguiente creo que es una buena técnica de negociación pero que hay que tratar con mucho detalle (en todas sus partes) para que no lesione ni la relación cliente-proveedor, ni el entorno de “stakeholders” que los rodean.
En definitiva, sería recomendable como un movimiento táctico, para operaciones contractuales esporádicas en el corto plazo.





Miguel q tal?
Tienes razón, no sé como aún no estamos enlazados. Yo ahora mismo también te enlazo.
Por cierto tengo una pregunta que hacerte en cuanto a blogs se refiere.
Te la mando a tu mail.
ok?
un saludo
Diciembre 31st, 2006